Instinto Lógico

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Grandes inventos y descubrimientos III: Las vacunas.

vacuna-introLa aparición de las vacunas está ligada a los intentos de la erradicación de la viruela. De hecho la vacuna de la viruela fue la primera que se descubrió y señaló el camino para la obtención de otras vacunas.

La viruela fue una de las enfermedades contagiosas más temidas porque podía aparecer en cualquier lugar, en cualquier momento y no existía un tratamiento efectivo para combatirla. A diferencia de otras enfermedades epidémicas como  la malaria o la fiebre amarilla, que eran transmitidas por un mosquito, la viruela no necesitaba un vector para propagarse y podían producirse epidemias de viruela en cualquier lugar y en cualquier estación del año. Además, ni la mejora en los servicios sanitarios de las ciudades ni las mejores condiciones de vida de la población contribuían a atajar la incidencia de la enfermedad, de hecho en Europa, a finales  del siglo XVIII, morían unas 400.000 personas por viruela cada año y hasta los reyes, que tenían mejores de vida que el resto de la población,  morían de la enfermedad  que llegó a  alterar la línea sucesoria de los Habsburgo con la muerte del príncipe Baltasar Carlos (1646) y  afectó a los Borbones con las muertes de Luis I (1724) y Luis XV (1774).

Aparición y difusión de la viruela

El momento de la aparición de la viruela no se conoce  con certeza. Parece seguro que apareció en China y India en el siglo XII a.C. y que, según descripción de Galeno , pudo haber un brote epidémico en la Roma del siglo II. Pero los testimonios médicos no son fiables hasta llegada la Edad Media, época en que la viruela hizo apariciones esporádicas en Europa, pero no se estableció de forma permanente hasta que crecieron las ciudades y aumentaron el número de viajeros y la intensidad del comercio en  la época de las Cruzadas. En el siglo XVI la viruela estaba asentada en Europa  y pronto se propagó por América. Los europeos llevaron la viruela a América. Los portugueses la introdujeron a las Antillas, los hombres de Hernán Cortés (1485-1547) llevaron la viruela en Méjico y más tarde franceses, ingleses y holandeses llevaron la plaga al resto de América. Pero, además de la viruela, los europeos llevaban otras enfermedades contagiosas como el  sarampión, la varicela, las paperas la difteria o la rubeola  que ayudaron a la viruela a diezmar a la población indígena, que no estaba inmunizada contra estas enfermedades.

La variolización: El primer tratamiento contra la viruela

Los primeros tratamientos para combatir la viruela partían de la observación de que el que había sobrevivido a la viruela que consistía en poner a las personas sanas en contacto con la enfermedad para que se inmunizaran o pasaran la enfermedad de forma más suave. Los tratamientos se hacían de diferentes formas, según el país y las costumbres. En la India ponían a los niños las ropas de los enfermos de viruela que estaban impregnadas del pus de las pústulas variolosas. En África frotaban con pus del enfermo una incisión realizada en la persona que se quería proteger. Pero la práctica de más difusión tuvo fue la que se realizaba en Turquía y consistía en hacer una incisión en la piel y colocarle el polvo de las costras de viruela de personas contagiadas;  después se le cerraba la incisión y se aislaba al paciente de las demás personas hasta que la enfermedad se le manifestara de manera leve. Esta práctica se conoce como variolización. Esta práctica alcanzó en gran popularidad y se inoculaba a las esclavas caucásicas, famosas por su belleza, para evitarles  las marcas que dejaba la viruela, que les hacía bajar su precio en el mercado.

viruelaEl conocimiento del método turco se extendió por Asia menor y Oriente Próximo lo utilizaban las clases populares como prevención de la enfermedad y lo introdujeron en Europa en 1713 los médicos de la Universidad de Padua Timoni y difundida en 1717 y tuvo como gran difusora del método a lady Wortley Montagu, esposa del embajador inglés en Constantinopla, que hizo variolizar a sus hijos por un médico griego y difundió el método entre familias de la nobleza en Inglaterra, donde se instalaron casas donde realizaban la variolación especialistas. Pronto se extendió al resto Europa. La variolización era una práctica sencilla desde el punto de vista de la aplicación, pero a comienzos del siglo XVIII no conocían los gérmenes y, por lo tanto, no se conocían las causas de las enfermedades. Esto tuvo consecuencias nefastas en la práctica de la variolización en algunos lugares. Muchas personas variolizadas pasaban la viruela con toda la intensidad y morían, porque los gérmenes no estaban debilitados mientras que otras, enfermaban gravemente y contraían otras enfermedades infecciosas como la sífilis o la hepatitis. Era necesario encontrar un tratamiento seguro en la lucha contra la viruela y lo proporcionó Edward Jenner.

EDWARD Jenner: una observación genial

En la aplicación del tratamiento de variolización, había llegado a la evidencia empírica de que un sujeto que hubiera superado la enfermedad no la volvía a contraer, es decir, se inmunizaba. Además, se había comprobado que entre las personas inoculadas unas veces desarrollaban una forma leve de la enfermedad y quedaban inmunizadas, otras contraían la viruela y a veces fallecían y  podía ejercer como focos de infección para las personas de su entorno.

EdwardJennerA finales del siglo XVIII el médico inglés Edward Jenner (1749-1823), que ejercía en Berkeley, en el condado de Gloucester, observó que las vacas padecían una enfermedad conocida como  vaccina, o viruela de las vacas que producía a los bóvidos unas pústulas en las ubres semejantes a las que se presentaban en la viruela humana.

También constató que  mujeres que ordeñaban las vacas se contagiaban de la viruela de las vacas, pero que muy pocas contraían la viruela humana. Jenner concluyó que la vaccina protegía a las personas de la viruela humana. Entonces concibió la idea de probar si este descubrimiento empírico era cierto y constatar lo le sucedía una persona si primero se ponía en contacto con la viruela de las vacas y se le inoculaba la viruela humana.

                Jenner realizó en 1796 el experimento para poner a pruebas sus sospechas: tomó pus de las pústulas de una vaquera que se había contagiado de la viruela de las vacas, y la inoculó a un niño pequeño sano y observó la evolución de  la enfermedad.  El niño, tras mostrar pequeñas molestias, se recuperó pronto de la enfermedad de las vacas. Una vez se hubo recuperado, Jenner inoculó al niño con pus de una persona que enferma de viruela humana, y el niño no enfermó, aunque en la incisión por la que se había hecho la inoculación sí le apareció una pústula y luego una lesión típica de la viruela. Jenner siguió experimentando y publicó sus trabajos en 1798. La noticia se propagó a gran velocidad por todo el mundo.

DIFUSIÓN DE LA VACUNA DE LA VIRUELA

cuadro-vacunaCon el descubrimiento de Jenner se sabía cómo preparar la vacuna, sólo faltaba creer en ella y aplicarla a la población. En España en 1800 el médico Francisco Piguillem (1771-1826) con hilas de la vacuna que había traído de París realizó las primeras vacunaciones en Gerona.  La monarquía española decidió extender la vacunación por todas sus colonias y organizó una expedición filantrópica dirigida por  Francisco Xavier de Balmis (1743-1819) que de 1803 a 1806 se dedicó a vacunar y extender la vacunación de Jenner las colonias de América y Asia. En la organización de la expedición española Tuvo gran peso sobre la decisión del monarca Carlos IV  opinión del  Balmis (1743-1819), cirujano de cámara del rey que conocía los riesgos de la variolización, ya que había comprobado sus efectos en  la epidemia de viruela de 1799 en México que produjo una gran mortandad  entre sobre todo entre los nativos y se hizo partidario del nuevo método de vacunación de Jenner.

La vacuna se formulaba en base a pústulas que se formaban después de inocular al ternero en varios lugares. El extracto luego se molía en un mortero y se suspendía en glicerina.

Durante todo el siglo XIX y comienzos del XX, existió cierta resistencia  a la vacunación. Y seguía practicándose la inoculación con viruela humana. Pero,  después de sufrir diferentes brotes epidémicos de la enfermedad. En Inglaterra se declaró prohibida la inoculación de viruela humana en 1853, la vacunación se declaró obligatoria y se convirtió en el único método de protección. Por desgracia, no existía entonces la maquinaria adecuada para dar cumplimiento a esta ley y muchos la eludieron.

Los estados europeos introdujeron la vacunación obligatoria, aunque no se controlaba concienzudamente su cumplimiento. Durante la guerra franco-prusiana de 1870, en el ejército alemán se produjeron 5000 casos de viruela, con 300 muertes, mientras que entre sus prisioneros franceses hubo 15000 casos, de los cuales 2000 murieron. Y entre los años 1870-1873, la epidemia causó 45.000 muertes en Londres   A partir de estos resultados las vacunaciones fueron masivas y muy controladas incluso con campañas de mentalización.

Louis Pasteur: Los gérmenes producen enfermedades

LouisPasteurLouis Parteur (1822-1895) elaboró la Teoría germinal de las enfermedades infecciosas, que decía que  cualquier enfermedad  infecciosa la  producía un germen que no procedía del desequilibrio de humores interiores, como mantenía medicina antigua. El germen infeccioso provenía del exterior del organismo y tenía la capacidad de poder expenderse entre las personas.  Además los gérmenes producían en el organismo una serie de procesos químicos como la descomposición y la fermentación.

En 1879, estudiando el cólera de las aves de corral, descubrió que los cultivos del germen de esta enfermedad guardados en el laboratorio durante un tiempo, no mataban a las gallinas como lo hacían los cultivos frescos. Observó que las gallinas inoculadas con gérmenes conservados largo tiempo en el laboratorio padecían una enfermedad ligera y breve de la que se recuperaban y que los animales que se habían recuperado de la inoculación previa con organismos debilitados, eran inmunes y no sucumbían a la enfermedad al ser inoculados con cultivos recientes. También experimentó que los gérmenes desactivados del carbunco cultivados expresamente en el laboratorio bajo unas condiciones que les hacían perder o debilitar sus propiedades nocivas servían de vacuna para la enfermedad y preparó la primera una vacuna para el carbunco. Comprobó  con lo mismo con el germen de la erisipela del cerdo.

Pasteur comprendió que inocular  cepas debilitadas un germen debilitado de un germen podía ser un método útil para prevenir enfermedades infecciosas producidas por un ese germen. Pasteur había descubierto un método para fabricar vacunas de enfermedades animales. El descubrimiento de la vacuna de la rabia marcó el camino para fabricar vacunas para humanos.

LA VACUNA DE LA RABIA

             La  enfermedad de la rabia la produce por un virus que se transmite al hombre por la saliva de los mamíferos infectados  (perro, zorro..) y causan una muerte lenta y dolorosa del la padece. Las personas infectadas no tenían  síntomas de la enfermedad durante un año y  luego mostraban convulsiones, alucinaciones e la hidrofobia y morían en cuatro días.

Pasteur pensó en aplicar gérmenes atenuados para curar la enfermedad humanay procedió a experimentar con animales. En 1881 comenzó a inocular saliva de perros rabiosos a conejos y que desarrollaban la enfermedad. Guardó la médula espinal y el cerebro de los conejos infectados en frascos que contenían potasa cáustica (KOH). En otoño de 1884, inyectó una emulsión del sistema nervioso secado de los conejos infectados a cobayas y otros animales de laboratorio y comprobó que desarrollaban una enfermedad  se amortiguada.  Enseguida descubrió que la materia seca extraída del sistema nervioso de los conejos infectados era una vacuna que podía salvar la vida de personas que habían sufrido mordeduras de animales rabiosos que no habían desarrollado los síntomas de la enfermedad.

La prueba de pública de la vacuna de la rabia  se realizó en julio de 1885 y la probó Pasteur con un niño alsaciano llamado Joseph Meister, el cual había sido mordido brutalmente por un perro rabioso y presentaba profundas mordeduras en sus piernas y en los brazos. Pasteur trató al niño en su clínica inoculándole la nueva vacuna, preparada a partir del sistema nervioso de los conejos que habían muerto de rabia.

Pasteur trató a Joseph administrándole una inyección diaria durante dos semanas y reforzando la vacuna en cada dosis. Transcurridas las dos semanas, el niño se recuperó por completo de las mordeduras y, pasado el tiempo, no desarrolló la enfermedad. Y se cuenta que fue portero del Instituto Pasteur.

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